16 de junio, 2012. (Romereports.com) Hasta hace pocos días, el cardenal Raffaele Farina era el custodio de una de las bibliotecas más famosas del mundo,
la Biblioteca Apostólica Vaticana. También de él dependía el Archivo Secreto Vaticano.
Pero como el cardenal acaba de retirarse por motivos de edad, ya que cumplirá 80 años en septiembre, Benedicto XVI está buscándole un sustituto.
No será fácil encontrarlo. El cardenal Farina tiene una gran trayectoria cultural. Fue rector de la Pontificia Universidad Salesiana. Trabaja en la Biblioteca de los Papas desde el año 1997. Primero fue director y, desde 2007 Archivista y Bibliotecario del Papa.
Será recordado sobre todo por haber impulsado la impresionante re-estructuración de la biblioteca. Durante tres años cerró sus puertas y fue absolutamente modernizada para mejorar la seguridad de los volúmenes e impedir extravíos.
También se le recordará por la ambiciosa exposición Lux in Arcana, convocada por los 400 años del Archivo Secreto Vaticano. Gracias a ella, hasta el 9 de septiembre pueden verse expuestos un centenar de documentos históricos, como la condena de Galileo o las actas del proceso a los Templarios.
El principal candidato a sucederle es su brazo derecho, monseñor Cesare Pasini, actual director de la biblioteca.
Otro candidato es el italiano Sergio Pagano, prefecto del Archivo Secreto Vaticano desde el año 2007.
Sea quien sea, el nuevo Bibliotecario del Papa será el principal guardián de ejemplares únicos como dos manuscritos de Virgilio o una Divina Comedia con ilustraciones de Boccacio.
Su principal misión será supervisar la digitalización de los volúmenes, un trabajo que esperan terminar antes de diez años.
Todo, para facilitar el trabajo de los aproximadamente 20 mil estudiosos de unos 60 países y de todas las religiones, que cada año pasan por la Biblioteca Apostólica Vaticana.
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