7 de septiembre, 2011. (Romereports.com) (-SÓLO VIDEO-) El Papa continúa su serie de catequesis sobre el modo de rezar. Este miércoles reflexionó a partir del Salmo 3 que evoca cómo Dios ayuda en los momentos de dificultad. TEXTO COMPLETO:
“
Queridos hermanos y hermanas! Continuamos hoy con el tema de la
“escuela de oración”, meditando el salmo tercero, que forma parte del
“libro de plegaria” por excelencia. Este salmo dirige a Dios una súplica
de profunda fe y confianza. En el peligro, en la amargura de la
incomprensión o en la ofensa, las palabras del Salmista abren nuestro
corazón a la certeza consoladora de la fe. Dios se hace siempre cercano.
Aun en la dificultad o en los problemas, Él escucha, responde y salva;
ahora bien es necesario saber reconocer y aceptar sus caminos, como hizo
David, cuando escapó de forma humillante de su hijo Absalom; o como el
justo perseguido del que nos habla el libro de la Sabiduría; o como
aparece plenamente en el Gólgota, cuando el Hijo de Dios es injuriado e
insultado. La oración expresa la seguridad de una presencia divina, en
la que el Señor nos regala la fe, viene en ayuda de nuestra debilidad y
nos hace capaces de creer y de orar en la angustia, en la noche oscura,
en la duda o en los largos días del dolor, abandonándonos a Aquel que es
nuestro escudo y nuestra gloria”.
“Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a
los fieles de la parroquia de San Francisco Javier, de Oviedo; a la
Coral Médica Pedro Pérez Velásquez y al Coro Juvenil Cultural, de la
Universidad Central de Venezuela; a la Orquesta Sinfónica Juvenil
“Batuta”, de Bogotá, así como a los demás grupos provenientes de España,
Costa Rica, El Salvador, Venezuela, Argentina, México y otros países
Latinoamericanos. Invito a todos a vivir, ante cualquier adversidad, una
absoluta confianza en Dios de quien procede toda bendición. Muchas
gracias”.