11 de octubre, 2010. El Papa celebró la misa de apertura del Sínodo de Oriente Medio en la Basílica de San Pedro junto con los 177 miembros que participan en este encuentro de dos semanas. En la solemne ceremonia, además del italiano y el latín se rezó en árabe, turco, persa y hebreo.
Durante la homilía, Benedicto XVI pidió a la comunidad internacional que apoye caminos “fiables” para construir la paz.
Al mismo tiempo pidió a los representantes de las religiones mayoritarias en la zona, especialmente los musulmanes, que promuevan los valores espirituales y culturales que unen a las personas y que excluyan la violencia.
También pidió a los cristianos que sean ejemplo de perdón y reconciliación.
Benedicto XVI
“Los cristianos continuarán a dar su contribución, no sólo a través de obras de promoción social mediante los institutos de educación y hospitales, sino sobre todo con el espíritu de beatitud evangélica, que anima a la práctica del perdón y la reconciliación”.
El Papa señaló que el sínodo es sobre todo un encuentro “pastoral”. Es decir, lo importante será analizar la misión de las distinas iglesias en Oriente Medio, aunque sin ignorar, dijo el Papa, la “dramática” situación política y social que atraviesan algunos países.
Por eso, afirmó, este encuentro deberá mejorar la unión interna de las distintas iglesias para reforzar la relación entre todas las iglesias presentes en Oriente Medio.
Benedicto XVI
“Esta ocasión es idónea para continuar constructivamente el diálogo con los judíos, a los cuales nos une de modo inseparable la larga historia de la Alianza, y también con los musulmanes”.
El Papa dijo que sin la unidad entre las iglesias no se puede hablar de la salvación de Dios. Y esta unidad, señaló, es un don y no algo que dependa de los hombres.
PVB
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