11 de junio, 2010. Durante la clausura del Año Sacerdotal, Benedicto XVI arrancó los aplausos más ruidosos cuando saludó en español a las 15 mil sacerdotes presentes en la plaza de San Pedro. "Saludo cordialmente a los presbíteros de lengua española, y pido a Dios que esta celebración se convierta en un vigoroso impulso para seguir viviendo con gozo, humildad y esperanza su sacerdocio, siendo mensajeros audaces del Evangelio, ministros fieles de los Sacramentos y testigos elocuentes de la caridad".
"Con los sentimientos de Cristo, Buen Pastor, os invito a continuar aspirando cada día a la santidad, sabiendo que no hay mayor felicidad en este mundo que gastar la vida por la gloria de Dios y el bien de las almas", dijo el Papa.