Benedicto XVI ha pedido a los obispos de Irak que mantengan viva su cultura y su fe durante estos tiempos difíciles. Además, ha recordado a las víctimas de la violencia en el país.
Benedicto XVI Permítanme recordar con emoción a las víctimas de violencia en Irak en los últimos años. Por ejemplo, el obispo Paul Faraj Rahho, arzobispo de Mosul, el padre Ragheed Aziz Ganni, y otros sacerdotes y fieles de vuestra Iglesia patriarcal.
Según la Comisión Internacional para la Libertad Religiosa, el número de cristianos de Irak ha pasado de 1.4 millones en 2003 a entre 500 mil y 700 mil en el año 2008. Uno de los obispos iraquíes reconoce que este éxodo de cristianos es muy preocupante.
Mons. Shlemon Warduni Obispo Auxiliar de Babilonia Irak tiene una cultura muy rica y antigua. La gente aprecia y respeta a los demás. Se nos encoge el corazón cuando vemos que deben pedir limosna, que se han convertido en prófugos, o que deben emigrar a países donde no se les aprecia.
El Papa ha enviado un mensaje a estos cristianos iraquíes que viven fuera de su país. Les ha pedido que no olviden su patrimonio religioso y cultural y que se mantengan en contacto con el Patriarcado, para conservar su identidad y pasarla a sus hijos.
Benedicto XVI pidió a los cristianos caldeos que sean activos en la nueva sociedad iraquí y que mejoren sus relaciones con los musulmanes.