18 de junio, 2012. (Romereports.com) Benedicto XVI saludó a miles de peregrinos reunidos en la plaza de San Pedro para rezar con él el ángelus del domingo.
Recordó que el próximo día 20 de junio será el Día Mundial del Refugiado, y dijo que reza por todos los refugiados dispersos por el mundo. Hizo también un llamamiento para que se respeten sus derechos y dijo que espera que pronto se reúnan de nuevo con sus familias.
Benedicto XVI
“Quiero hacer un llamamiento a la comunidad internacional ante la
situación de tantas personas, especialmente familias que se ven forzadas
a abandonar sus países por amenazas, conflictos armados y otras formas
graves de violencia”.
El Papa también reflexionó sobre la parábola del grano de mostaza que
simboliza el Reino de Dios. Explicó que se trata de una pequeña semilla
que crecerá hasta convertirse en un árbol frondoso. Como la vida
cristiana que crece en cada uno con la ayuda de Dios.
Benedicto XVI
“La vida de gracia y amor de Dios, sembrada en nuestra alma con el
bautismo, y alimentada con la escucha de la palabra de Dios, la
participación en los sacramentos y la oración constante, crezca
continuamente y llegue a madurar en frutos abundantes de fe, esperanza y
caridad”.
Antes de terminar el Papa recordó la beatificación de la joven italiana
Eusepi Cecilia, que tuvo lugar ese mismo domingo en su ciudad natal,
Nepi, al norte de Roma.
KLH/BR
CTV
JM
-BN