2 de julio, 2010. Benedicto XVI se reunió con Mohamed Hadi Habbeb Ali Al-Sadr, nuevo embajador de Irak ante el Vaticano. El Papa le dijo que reza por la paz en Irak. Recordó que también los cristianos iraquíes ayudarán a reconstruir el
país. Pero avisó de que no lo harán si no ven que “es un lugar seguro
también para ellos” y si no se les garantiza que les devolverán sus
propiedades y se reconocerán sus derechos.
Durante su encuentro el Papa destacó que las elecciones de marzo han sido la prueba de que los iraquíes quieren que "se ponga fin a la violencia" para "vivir en armonía unos con otros".
El Papa dijo además que espera que Irak "salga de las experiencias difíciles de la última década como un modelo de tolerancia y cooperación entre musulmanes, cristianos y otros al servicio de quienes más lo necesitan".
RC/JMB
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