Benedicto XVI confirmó que sigue vigente la declaración Nostra Aetate del Concilio Vaticano II que impulsa el diálogo entre católicos y judíos.
Fue durante una audiencia a representantes del Gran Rabinato de Israel, para preparar su viaje de mayo a Tierra Santa.
Benedicto XVI La Iglesia reconoce que las raíces de su fe se encuentran en la intervención divina histórica en la vida del pueblo judío. Ahí se funda nuestra amistad única.
Los representantes judíos elogiaron el modo en el que el Vaticano ha resuelto la crisis provocada por el obispo negacionista Richard Williamson y dan por zanjado el problema.
Rabino Shear Yashuv Cohen Rabino Jefe de Haifa (Israel) No nos esperábamos un compromiso tan sólido en la continuación del diálogo y la cálida amistad entre el pueblo judío y el Cristianismo. Durante la audiencia de hoy había un clima muy cordial. No ha sido un encuentro más, sino realmente un momento decisivo que relanza nuestras relaciones.
El rabino Cohen aseguró que el caso Williamson ha servido para que el Vaticano reforzara aún más su oposición al antisemitismo y al Holocausto. Dijo que ha pedido al Papa que se combata el Holocausto y el antisemitismo en las escuelas católicas.
Rabino Shear Yashuv Cohen Rabino Jefe de Haifa (Israel) Esta política debería de ser un tema principal de las enseñanzas y del entendimiento recíproco. Yo creo que va a aceptarlo.
La delegación aseguró que la visita del Papa a Tierra Santa ha despertado altas expectativas, y que el país lo recibirá con gran entusiasmo.