Los cristianos de Oriente Medio son extranjeros en una tierra extraña, a pesar de que la Iglesia nació allí... Mientras que en Israel viven en un Estado y en una sociedad judía, en los demás países viven en un Estado y en una sociedad musulmana. Y a menudo aquellas mayorías los hacen sentir extraños.
Así lo ve monseñor Robert Stern, presidente de la Misión Pontificia para Palestina y líder de la CNEWA, el brazo papal para el apoyo humanitario en el Oriente Medio.
Mons. Robert L. Stern Presidente, Misión Pontificia para Palestina Secretario General, CNEWA El Islam considera a los cristianos y a los judíos Pueblos del Libro, y por lo tanto los respeta como antepasados del Islam, pero no plenamente conformes a la voluntad de Dios. Son ciudadanos de segunda categoría, con un status especial. Y en Israel, en un Estado judío, aunque sea un país democrático, quien no es judío, es de hecho también un ciudadano de segunda categoría.
Durante la reunión de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro, Monseñor Stern subrayó cómo, a causa del imparable éxodo de cristianos de todo el Oriente Medio, los actuales 13 millones de cristianos podrían reducirse a la mitad en sólo 15 años.
Mons. Robert L. Stern Presidente, Misión Pontificia para Palestina Secretario General, CNEWA En Israel quizá el 2% de la población es cristiana, y en los Territorios Palestinos el 1%.... En Egipto, el país más grande, serán el 10% de la población, y en Siria más o menos lo mismo... Pero si se mira a la historia, ¡los cristianos eran el 100%! Por lo tanto, lo que se ve a lo largo de los siglos es una aceleración de la emigración de cristianos de esa parte del mundo. Una tendencia que se acelera aún más en las últimas generaciones.
Desde hace más de 1000 años, el Vaticano sigue con particular atención a las minorías cristianas: piedras vivas de los Santos Lugares.
Mons. Robert L. Stern Presidente, Misión Pontificia para Palestina Secretario General, CNEWA Pienso que los cristianos pueden ser una especie de puente: porque la mayoría son árabes, pero no musulmanes, y pueden ser una conexión entre las sociedades modernas de Occidente y las sociedades en vía de desarrollo del mundo islámico. Además, aportan un punto de vista: algunas de las enseñanzas de Jesús, que son muy necesarias en esa parte del mundo: la libertad de conciencia y de religión, la reconciliación y el perdón..., valores basados en las enseñanzas del Señor.
El Vaticano quiere hacer todo lo posible para garantizar la supervivencia de cristianos en su propia tierra. Aunque aumenta la conciencia de que no se puede impedir que se vayan en busca de un futuro mejor para sus hijos en Europa o América.
Mons. Robert L. Stern Presidente, Misión Pontificia para Palestina Secretario General, CNEWA Uno de los desafíos es facilitar el desplazamiento de personas, la inmigración, ser más generosos en la acogida de los inmigrantes, ayudar a los ciudadanos de Oriente Medio a establecerse en países occidentales: es un asunto político muy importante.
Ante esta situación, aumentan las expectativas de mejora con vistas de la visita del Papa Benedicto XVI a Tierra Santa en primavera.
Mons. Robert L. Stern Presidente, Misión Pontificia para Palestina Secretario General, CNEWA Será una gran inyección de energía para ellos. Es muy emocionante, porque cuando viene el Papa, todo el mundo le sigue. Yo estaba allí cuando vino Juan Pablo II: durante esos días todos en Tierra Santa, musulmanes, judíos y cristianos, pasaban el día mirando a este pequeño hombre vestido de blanco que rezaba, hablaba, celebraba Misas, visitaba personas... Fue un momento de paz en medio de la tormenta. Espero que con Benedicto pase lo mismo: él es Pontifex, constructor de puentes... Yo espero que sea muy pontificio: que su presencia y sus palabras y oraciones tiendan puentes entre grupos de religión y política.
Un reto que será el resultado de un enorme esfuerzo diplomático entre el Estado de Israel, la Autoridad Palestina y el Vaticano.