27 de abril, 2009. El presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, se reunió con Benedicto XVI durante su primer viaje a Europa occidental tras más de diez años de aislamiento diplomático.
Según un comunicado del Vaticano, afrontaron cuestiones internas de Bielorrusia y la situación de la Iglesia católica en el país.
Durante años, Lukashenko ha sido acusado de reprimir los derechos humanos en la ex república soviética. Ahora empiezan a descongelarse sus relaciones con Occidente.
Su encuentro con el Papa y con las autoridades italianas son un importante primer paso. También la mejora de las relaciones entre la Iglesia ortodoxa rusa y la Iglesia católica servirían para mejorar las relaciones entre Europa y Bielorrusia.
Bielurrusia es un país oficialmente Ortodoxo. A pesar de que el 14% de la población es católica, una ley restringe la libertad religiosa, por ejemplo, limitando el número de sacerdotes extranjeros.
Lukashenko visitó el Vaticano con su hijo Nikolai, de 5 años e invitó a Benedicto XVI a visitar Bielorrusia, quizá para el primer encuentro entre el Papa y el Patriarca de Moscú.
CS