11 de octubre, 2012. (Romereports.com) El arzobispo de Canterbury explicó sus ideas sobre la Nueva Evangelización al Papa y a los 262 obispos católicos reunidos en Roma para participar en el sínodo.
Benedicto XVI invitó personalmente al primado anglicano Rowan Williams a participar en encuentro.
Rowan Williams Arzobispo de Canterbury “Para mucha gente de mi generación, incluso más allá de los límites de la Iglesia Católica Romana, el Concilio fue un signo de gran promesa, un signo de que la Iglesia era suficientemente fuerte para plantearse cuestiones difíciles en cuanto a su cultura y sus estructuras y si éstas eran las adecuadas para la tarea de compartir el Evangelio con la compleja, a menudo rebelde y siempre inquieta mente del mundo moderno”.
Como recuerdo, le regaló una reproducción de la puerta de San Pedro en la que están esculpidos los momentos más importantes del Concilio Vaticano II.
Una de las principales novedades del Concilio Vaticano II fue precisamente el impulso del diálogo y la colaboración con el resto de confesiones cristianas.