21 de julio, 2011. (Romereports.com)
El premier irlandés Enda Kenny criticó
duramente el modo de actuar del Vaticano ante los casos de abuso
sexual. En un enérgico discurso, le acusó de preocuparse más de
mantener su reputación que de proteger a los niños.
Las palabras del premier se refieren al
reciente informe sobre abusos en la diócesis de Cloyne. El texto
denuncia que entre 1996 y 2009 no afrontaron las denuncias de abusos.
En concreto, dice que el obispo ignoró la línea marcadas por la
Conferencia Episcopal, que incluye denunciar los casos a la policía.
Pero el informe apunta al Vaticano y
dice que no ayudó a los obispos que querían seguir estas pautas.
Según el primer ministro esta actitud muestra la “disfunción,
lejanía y elitismo que dominan actualmente la cultura vaticana”.
El informe recoge denuncias contra 19 sacerdotes y acusa al obispo
John Magee de no informar a la policía de la mayoría de ellas.
El arzobispo de Dublín, Diarmuid
Martin apoyó el fondo del discurso del premier y dijo sentirse
“enfadado, avergonzado y horrorizado ante quien han respondido con
trucos en vez de proteger a los niños, ya sea la Iglesia, el
Vaticano o cualquier otra persona”.
El Papa había planeado una visita a
Irlanda para junio de 2012, pero ahora no parece posible que llegue a
realizarse.
Muy pronto Irlanda y la Iglesia deberán
afrontar otra polémica. El gobierno está estudiando una ley que
podría obligar a los sacerdotes a denunciar los casos de abusos que
conozcan en el sacramento de la Confesión. Un desafío al secreto
profesional, y en este caso, secreto sacramental.
KLH/JMB
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HC
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