15 de noviembre 2010.El Papa recibió la vista de un grupo de monitores de esquí italianos que llegaron al Vaticano perfectamente equipados. Benedicto XVI les dijo que este deporte es “una escuela de los valores humanos y cristianos”.
Juan Pablo II pensaba los mismo, por eso fue un gran esquiador y deportista. Podía estar horas subiendo una montaña para bajarla esquiando en pocos minutos.
Benedicto XVI señaló que en las montañas el esquí permite apreciar la Creación y da tiempo para reflexionar sobre Dios y la belleza.
Al mismo tiempo subrayó el papel decisivo de los profesores de esquí en la educación de los jóvenes. Dijo que mientras enseñan un deporte, también pueden afrontar temas ambientales relacionados con las montañas y la naturaleza.
AE/ PVB
CTV
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