9 de noviembre. Los anglicanos que lo deseen ya pueden ser admitidos en la Iglesia católica en lo que serán los ordinariatos personales.
Este gran paso para la unidad de los cristianos es una respuesta de
Benedicto XVI a la insistencia de grupos de anglicanos que pedían
incorporarse a la Iglesia católica.
Los ordinariatos serán una estructura territorial ligada a conferencia episcopal del lugar.
Cada uno de esos ordinariatos estará gobernado por un ordinario, es
decir, un sacerdote u obispo, ayudado por un consejo de Gobierno.
Los obispos, sacerdotes y laicos que quieran ser recibidos en la
Iglesia católica deberán realizar una petición formal por escrito y
esperara ser aceptados por el ordinario de su territorio.
BR/JM--BN