16 de julio, 2012. (Romereports.com) La iglesia de San Benito in Piscinula, en el barrio del
Trastévere, se
viste de gala por el día de Santa Rita. Allí se celebra su fiesta de
manera muy especial porque gracias ella reabrió esta iglesia.
P. FRANCOIS BANDET
Párroco, San Benito in Piscinula (Roma)
“Esta iglesia era conocida como la iglesia de Santa Rita en Trastévere porque en 1938 una señora recibió un milagro de Santa Rita. Por eso la devoción a esta santa se hizo muy fuerte aquí en el Trastevere. La iglesia estaba cerrada, pero esta señora la abrió de nuevo”.
MARIA CRISTINA PARMIANI
“Mi abuela, Elvira Ranaldi, no había pedido nada. Un día en una tienda sintió un fortísimo olor a rosas. Después, por la noche soñó que una monja le decía que se operara por octava vez porque los médicos no encontraban qué le pasaba. Y tras esa operación se curó. Por eso quiso hacer algo por Santa Rita y pidió reabrir esta iglesia que estaba cerrada”.
Han pasado 74 años y la familia de Maria Cristina Parmiani sigue la tradición que empezó su abuela en 1938. Ahora, su nieta se encarga y con la ayuda del párroco organiza la novena a Santa Rita cada año. Días que culminan el 22 de mayo con una ceremonia muy solemne.
Durante pocas horas pasan más de 3.000 peregrinos por esta iglesia y cada uno de ellos se lleva una rosa y un trozo de pan. Una rosa porque según la tradición Santa Rita encontró una en pleno invierno. Y un trozo de pan, por otro motivo.
P. FRANCOIS BANDET
Párroco, San Benito in Piscinula
“Esta señora quería involucrar en esta costumbre también a San Antonio, que tiene una iglesia aquí cerca. Por eso la rosa de Santa Rita y el pan, que es una manifestación del amor y la generosidad de Dios con nosotros”.
En total, repartieron casi 4.000 rosas de Santa Rita y 30 kilos de pan de San Antonio. Una fiesta y una devoción muy particular en uno de los barrios romanos más típicos, el Trastevere.
BR
AA
- JM
- PR