23 de abril, 2009. Como Benedicto XVI no pudo viajar a México para presidir el Encuentro Mundial de las Familias del pasado mes de enero, ha querido encontrarse en Roma con los organizadores.
Primero, los saludó durante la audiencia general.
Benedicto XVI Saludo con afecto a los fieles de lengua española procedentes de España y otros países latinoamericanos, en particular a los peregrinos de México, acompañados por los Cardenales Norberto Rivera Carrera y Ennio Antonelli, que colaboraron en la organización del Sexto Encuentro Mundial de las Familias, celebrado en el mes de enero pasado.Un día después, en un gesto sin precedentes, celebró una Misa sólo para ellos en la capilla Redemtoris Mater.
Allí defendió la familia como lugar donde se aprende la virtud de la obediencia.
Benedicto XVI Queridos amigos, nuestros contemporáneos necesitan descubrir esta obediencia, que no es teórica sino vital; que es un optar por unas conductas concretas, basadas en la obediencia al querer de Dios, que nos hacen ser plenamente libres.A la Misa acudió una pareja mexicana que celebraba su 65 aniversario de bodas, y una niña que recibió la primera comunión.
Y por supuesto, los asistentes dijeron al Papa que esperan que la próxima vez que lo encuentren sean en México.
JMB