10 de julio, 2009. Se cumple un año que Benedicto XVI llegó a Barangaroo, Sydney para la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud.
Participaron 223.000 jóvenes de todo el mundo, provenientes especialmente de Asia y Oceanía.
Durante cinco días, los participantes asistieron a Misas, catequesis en distintas lenguas dadas por obispos de todo el mundo, encuentros de oración, vigilias, conciertos y representaciones teatrales.
Los momentos estelares comenzaron con el Via Crucis representado a través de las calles de Sydney y a lo largo de las orillas del puerto.
Un día más tarde, los participantes se encontraron con el Papa en el hipódromo de Randwick donde celebraron una vigilia de oración y una Misa.
Para conmemorar esta Jornada Mundial de la Juventud, Sydney ha organizado conciertos, conferencias y un congreso para promover la evangelización.
Un buen modo de preparar la próxima Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará en Madrid en 2011.
DG