El Vaticano sigue promocionado mucho las iniciativas el año de San Pablo. Algo que también está haciendo Siria, uno de los países más importantes en la vida de este apóstol.
Jesucristo se apareció a San Pablo cuando éste iba camino de Damasco para perseguir cristianos. En Damasco fue bautizado el apóstol y allí comenzó sus viajes misioneros. Aunque es un país musulmán, Siria está haciendo un gran esfuerzo por conmemorar al santo durante el jubileo que proclamó Benedicto XVI.
Dr. Saadallah Agha Alkalaa Ministro de Turismo (Siria) Iniciamos el año jubileo de San Pablo el 28 de junio de 2008. Hubo un gran evento en el lugar donde San Pablo vio la luz de Jesucristo. Asistieron miles de personas, musulmanes y cristianos, para estar juntos. Naturalmente, se celebraron Misas, y asistieron representantes de las religiones musulmanas y cristianas. Todos hablaron sobre la importancia de San Pablo y de su mensaje a personas de todo el mundo.
El año paulino está ayudando al turismo en Siria. En 2007, visitaron este país unos 14.000 peregrinos italianos. En 2008, el número subió a 25.000, casi 80 por ciento más. También durante el mismo periodo aumentó un 35 por ciento el número de turistas americanos.
Pero el ministro de Turismo de Siria asegura que además de los lugares de San Pablo, los peregrinos pueden ver muchas otras cosas.
Dr. Saadallah Agha Alkalaa Ministro de Turismo (Siria) Cuando viajas a Siria, no lo haces sólo por San Pablo. Sí, es por San Pablo, pero también por la cultura, la historia, y la historia del Islam, ver cómo conviven musulmanes y cristianos. Hay muchas cosas que ver, y hace falta por lo menos una semana para que conocer los tesoros de nuestro país.
San Pablo no es la única figura cristiana ligada a Siria. La tradición dice que San Juan Bautista fue sepultado en Damasco. De hecho, Juan Pablo II visitó su tumba durante su viaje papal en el año 2000. Por el momento, no hay planes para que Benedicto XVI visite Siria durante el año paulino.