1 de marzo, 2010. Benedicto XVI clausuró personalmente los ejercicios espirituales de sus principales colaboradores. El Papa dio las gracias al predicador, el sacerdote Enrico dal Covolo.
Benedicto XVI
“En nombre de todos nosotros quiero dar las gracias al padre Enrico por la apasionada manera de guiarnos en el camino a Cristo”
El tema de las meditaciones de este año fue “Lecciones de Dios y de la Iglesia sobre la vocación sacerdotal”.
Las 17 meditaciones incluyeron una reflexión sobre el pensamiento de San Agustín. Los participantes también meditaron sobre el patrón de los sacerdotes, el cura de Ars. La última sesión fue sobre la Virgen María como medio para entender la vocación.
En su discurso improvisado Benedicto XVI dijo que la Virgen es un claro ejemplo de “corazón que escucha”, algo que resume la visión cristiana sobre el hombre.
Benedicto XVI
“El hombre no es perfecto. Necesita escuchar al prójimo, pero sobre todo al Prójimo con mayúscula, a Dios. Sólo así llegará a conocerse a uno mismo”
Al final de su discurso el Papa también agradeció al predicador que hablase de cinco grandes sacerdotes, desde Ignacio de Antioquia hasta Juan Pablo II.
Benedicto XVI aseguró que los ejercicios espirituales de Cuaresma han ayudado a la Curia romana a renovar su entrega para llevar a cabo finalmente su misión.
MC-EF
CTV
WP