14 de febrero, 2013. (Romereports.com) Susanna y Alessandro se conocieron en verano, dando largos
paseos por la orilla del mar y compartiendo helados. Un amigo común los presentó y hoy llevan seis meses de noviazgo.
Poco después de conocerse, Susanna le propuso asistir a
una catequesis para futuros esposos. Alessandro estaba bastante alejado de la Iglesia, pero aceptó por amor.
ALESSANDRO PONZONI
Participante, Mov. del amor familiar “Al principio, me sorprendió y le pregunté el motivo. Ella me dijo esta frase: “Porque nos ayudará”. Yo acepté, y debo decir que ha sido una experiencia increíble”.Cada vez que salían de las clases, necesitaban toda una semana para asimilar la profundidad de las “lecciones”. Dicen que
el curso les ha enseñado a vivir un amor verdadero, construido sobre la base del diálogo honesto y auténtico.
ALESSANDRO PONZONI
Participante, Mov. del amor familiar “Algunas cosas no las comentamos en el coche, mientras vamos a algún sitio. En el coche hablamos, no dialogamos, que es distinto. Tampoco si estamos cenando. El momento del diálogo para nosotros dos, para darse al otro, para escuchar al otro, y sentirlo dentro”.SUSANNA CIRIELLO
Participante, Mov. del amor familiar“Hemos descubierto que la sexualidad es precisamente entregar de verdad toda la propia vida y por eso hemos decidido esperar a cuando estemos casados, que es cuando le habremos entregado la vida al otro. Anticipar ese momento sería una mentira” En siete sesiones, Susanna y Alessandro han aprendido a quererse mejor
gracias al Movimiento del Amor Familiar, una iniciativa nacida en Italia que quieren extender por el mundo para ayudar a otras parejas.
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