Al Papa no le asustan los leones. Lo ha demostrado durante la audiencia general, ante la mirada preocupada del Prefecto de la Casa Pontificia, el arzobispo James Harvey.
Fue al final de la audiencia general, cuando los artistas del Circo Medrano de Italia le han llevado un cachorro de este felino.
Los artistas han hecho algunos de sus números de juegos malabares. Pero les han traicionado los nervios por actuar ante el sucesor de Pedro y no han estado tan brillantes como acostumbran.
En cualquier caso, han arrancado la sonrisa del Papa, quien ha agradecido su actuación con muchos aplausos.