6 de abril, 2009 - Millones de jóvenes de todo el mundo han encontrado en esta cruz alegría y esperanza, y fuerza para ser coherentes con su religión. Es la cruz de las Jornadas Mundiales de la Juventud que ha acompañado a los papas en sus encuentros con jóvenes de todo el mundo desde que Juan Pablo II la entregó en 1984.
“Mis queridos jóvenes, en la conclusión del Año Santo os entrego el signo de este Año Jubilar: ¡la Cruz de Cristo! Llevadla por el mundo como un símbolo del amor de Cristo a la humanidad, y anunciad a todos que sólo en la muerte y resurrección de Cristo podemos encontrar salvación y redención”.
Leen den Blauwen
Centro San Lorenzo
Esta cruz simboliza la peregrinación que va desde los preparativos de la Jornada Mundial de la Juventud a los eventos conclusivos. Representa la unión entre jóvenes católicos, la unión con el Santo Padre, con la Iglesia y con todo el mundo.
Habitualmente la cruz está en la iglesia de San Lorenzo de Roma. Quienes conocen su historia la usan como un medio para que se acerquen a Dios jóvenes que no saben lo que representa.
Leen den Blauwen
Centro San Lorenzo
A los jóvenes que no conocen esta cruz o la Jornada Mundial de la Juventud, les intimida un poco, porque simboliza la muerte. Así que debemos explicarles su significado. Representa la redención, nuestra salvación, la resurrección. Explicárselo es muy bonito porque nos permite decirles que la resurrección de Cristo no nos recuerda la muerte, sino la vida, el árbol de la vida.
Por voluntad de Juan Pablo II, desde 1983 la iglesia de San Lorenzo, a pocos metros del Vaticano, es el lugar que acoge a jóvenes peregrinos que visitan Roma. Entre sus visitantes está el Papa Benedicto XVI, quien celebró allí la Misa por el 25 aniversario.
La iglesia custodia otro regalo de Juan Pablo II, el icono de Nuestra Señora Salus Populi Romani, salvación del pueblo de Roma. Es la imagen de la Virgen que viaja junto a la cruz para que los jóvenes también sientan la presencia materna de Maria.
DG