16 de febrero, 2011. El aumento de hombres decididos a hacerse sacerdotes abre también nuevos desafíos. El principal es cómo prepararles para vivir bien su vocación, una tarea que corresponde al obispo de cada diócesis y a los directores de los seminarios. Para ayudarles, la Pontificia Universidad de la Santa Cruz ha creado un Centro especializado en “formar formadores”.
Prof. Eduardo Baura Director, Centro de Formación Sacerdotal (Roma) “Se podría decir que es formar formadores y poder formarles con la altura propia de una universidad, pero al mismo tiempo dándoles esa formación que una facultad tradicional de Teología, de Filosofía o de Derecho Canónico, no puede darles”.
Una de sus primeras iniciativas ha sido un encuentro de una semana con rectores y responsables de seminarios para intercambiar experiencias sobre cómo mejorar la ayuda espiritual a los seminaristas.
Prof. Eduardo Baura Director, Centro de Formación Sacerdotal (Roma) “Hemos empezado el primer día con una reflexión sobre lo que es el joven de hoy y el seminarista de hoy, cuál es el background cultural, antropológico y social en el que se mueve una persona que decide entrar en el seminario y cómo ayudarle para llegar a ser un buen sacerdote”.
Mons. Juan Carlos Domínguez Rector, Seminario Internacional “Sedes Sapientiae” (Roma) “Esa es la materia prima: jóvenes, de su tiempo, hijos de su tiempo, de las familias de hoy, con deseos de ser sacerdotes santos, con deseos de servir a la Iglesia y a las almas. A nosotros formadores, llevo ya casi 30 años intentando formar sacerdotes seminaristas, nos toca dar forma a esa materia. Es el Espíritu Santo el que tiene que dar forma y nosotros intentamos estorbar lo menos posible”.
Monseñor Juan Carlos Domínguez es el rector de este seminario de Roma. Muchos obispos envían aquí a sus seminaristas para que vivan cerca del Papa y conozcan la universalidad de la Iglesia. Estar con futuros sacerdotes de países muy diferentes les ayuda a ser más abiertos y respetuosos con las demás culturas.
Mons. Juan Carlos Domínguez Rector Seminario Internacional “Sedes Sapientiae” (Roma) “Hay que ayudarles en la formación humana, en la formación intelectual, que conozcan la doctrina de la Iglesia, Filosofía, Teología, Derecho Canónico; hay que ayudarles también en cuestiones litúrgicas, que sepan el sentido verdadero de la liturgia, hay que ayudarles en el campo pastoral. Y sobre todo lo más importante, porque está en la base de todo lo precedente, que hay que ayudarles a rezar”.
El principal responsable de la formación del seminarista es el obispo de cada diócesis. Por eso, en el encuentro participó el obispo italiano Salvatore di Cristina. Recordó que es imprescindible ayudar a los seminaristas a ser generosos.
Mons. Salvatore di Cristina Obispo de Monreale (Italia) “El buen pastor da la vida por sus ovejas, y puede dar la vida de muchos modos. Lo importante es dar la vida: el don total de sí mismos, que es algo que no se aprende en los libros o estudiando modelos, sino siguiendo al modelo por excelencia que es Jesucristo”.
En definitiva, un modo de recordar que vale la pena dedicar las mejores energías a la formación de futuros sacerdotes, ya que de ellos de ellos depende en buena parte el futuro de cada diócesis y de toda la Iglesia.