12 de diciembre, 2010. Científicos utilizan energía nuclear para salvar tesoros religiosos de enemigos diminutos pero letales como insectos, bacterias y hongos. Museos e iglesias del Este de Europa ya están usando este método para acabar con los insectos sin usar aerosoles dañinos para las obras de arte.
Este sacerdote ya ha recurrido a técnicas nucleares para salvar sus iconos de enemigos espeluznantes como las termitas que agujerean las piezas.
Padre Ioan
Párroco de Izvaorele (Rumania)
“Como los iconos son gruesos, no bastaba con inyectar insecticida, porque no llegaba hasta la superficie. Por eso que tuve que buscar una solución mejor”.
Esta técnica supone almacenar material radiactivo en una piscina de agua de seis metros de profundidad en un laboratorio de Bucarest. Cuando se activa, la fuente radiactiva emite rayos gamma de gran alcance que eliminan insectos, bacterias y hongos.
Valentín Moise
IRASM Radiation Processing Center (Rumanía)
“Una de las principales aplicaciones de la radiación es la esterilización por radiación. Con la radiación podemos eliminar cualquier tipo de bacterias, hongos u organismos biológicos”.
El Museo Aman de Bucarest, también optó por el tratamiento de radiación cuando fue invadida por huéspedes no deseados. Decidieron no usar productos químicos por razones de salud.
Rodica Antonescu
Jefe de Conservación, Museo Municipal de Bucarest (Rumanía)
“Cualquier otro método es mucho más caro, no tenemos la posibilidad de acceder a un equipo tan especializado que era mucho más peligroso para la salud”.
Una vez desinfectadas, las obras de arte regresan a su museo o iglesia para ser restauradas con cuidado. Quienes no regresan jamás son los insetos...
SC/JMB
ONU
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