13 de mayo, 2010. El Vaticano ha aceptado la renuncia del arzobispo de Hanoi, Joseph Kiêt, protagonista de fuertes tensiones con el gobierno vietnamita.
Aunque el obispo renuncia por motivos de salud, todo apunta a que se trata del precio que debe pagar el Vaticano para entablar relaciones diplomáticas con Vietnam.
El obispo Kiet tiene 58 años. Siempre ha apoyado las protestas públicas por la expropiación de la antigua sede de la nunciatura y de una parroquia. Por eso, el gobierno le acusa de “instigador de las revueltas”.
Su sucesor es el arzobispo Pierre Van Nhon, presidente de los obispos del país. Como el Vaticano no suele nombrar obispos en Vietnam sin el consentimiento del gobierno, la agencia del Partido comunista vietnamita intenta desacreditar al Vaticano y subraya que el Papa lo ha aprobado tras la autorización del primer ministro.
El ahora ex-arzobispo de Hanoi, asegura que tanto el Vaticano como los demás obispos del país siempre le han apoyado.
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