13 de mayo, 2011. (Romereports.com). En 2007 Benedicto XVI permitió que se volviera a celebrar la Misa según la liturgia de antes del Concilio Vaticano II, sin necesidad de un permiso especial. Durante tres años, obispos de todo el mundo han informado al Vaticano de los problemas que han encontrado al aplicarlo. El Vaticano ha publicado ahora las respuesta a estos problemas. El documento es la Instrucción “Universae Ecclesiae”.
Lo firma el cardenal William Levada. Precisa por ejemplo que quienes participen en esta liturgia no podrán oponerse a la celebración por la forma ordinaria y deben reconocer al Papa como pastor supremo de la Iglesia universal.
P. Federico Lombardi
Portavoz del Vaticano“Quienes piden esta forma extraordinaria no pueden polemizar. Se cita en el número 19, “no puede de ninguna manera sostener o pertenecer a grupos que se manifiestan contra al validez o legitimidad de la forma ordinaria y sobre la autoridad del Papa como pastor de la Iglesia universal. Así que si un grupo pide esto porque considera que el otro rito de la Misa no es válido, no se le permite”.
El documento confirma que se podrá celebrar esta liturgia siempre que un grupo suficientemente numeroso de personas lo pida si no interrumpe el horario habitual de la parroquia. Quienes lo solicitan pueden ser de distintas parroquias o diócesis.
La instrucción concreta las requisitos especiales que debe cumplir el sacerdote. Deberá conocer el latín al menos para entender y pronunciar bien lo que está leyendo.
P. Federico Lombardi
Portavoz del Vaticano“Es difícil encontrar sacerdotes que conozcan esta liturgia. Que conozcan todos los gestos particulares, porque es difícil y si no se ha practicado por un tiempo, aprenderlo es complicado. Se tiene que conocer bien el latín y también lo que se hace, cómo se celebra”.
El Papa pide a los obispos que adopten las “medidas necesarias” para la correcta ejecución de esta “forma extraordinaria” de la Misa. Pero les pide que sus seminaristas conozcan la conozcan.
P. Federico Lombardi
Portavoz del Vaticano“Se ve la dificultad que tienen los obispos en encontrar sacerdotes idóneos, porque no es que abunden los sacerdotes en general y mucho menos para este tipo de celebración. Así que se les pide que enseñen el latín en los seminarios. Porque es algo importante, es de cultura general”.
La Misa Tridentina es íntegramente en latín, el sacerdote celebra de espaldas a los fieles en voz baja y sin diálogo con la asamblea. También las lecturas son distintas, incluyen menos textos del Antiguo Testamento y sólo sigue el Canon Romano, mientras que en el misal actual hay cuatro prefacios que el sacerdote puede elegir libremente.
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