
6 de octubre, 2012. (ROMEREPORTS.com) Ha robado documentos reservados del Papa desde el año 2006; en noviembre de 2011 comenzó a pasarlos sistemáticamente a un periodista; y ha provocado con sus actos un grave descrédito del Vaticano y una situación de desconfianza interna sin precedentes.
Teóricamente el juez le ha condenado a 3 años de cárcel. Sin embargo, como no tiene antecedentes penales, su expendiente de trabajo es impecable, y no actuó de mala fe, la condena se reduce a 1 año y 6 meses de reclusión. Eso sí, tendrá que pagar los gastos del proceso.
“...Declara al imputado Paolo Gabriele culpable del delito previsto por el artículo 404, primer punto, número 1 del código penal, por haber cometido, con abuso de la confianza derivada de la relación de oficio relativa a la prestación profesional, la sustracción de cosas que, en razón de tales relaciones, se dejaban expuestas por la confianza en él”.
El mayordomo escuchó la sentencia sereno y se marchó muy sonriente.
La abogada defensora calificó la sentencia de equilibrada; y tiene tres días para recurrirla, si lo desea.
Durante la última sesión del proceso, el juez preguntó al mayordomo si se considera culpable o inocente. Paoletto respondió que ha actuado “siempre por exclusivo amor visceral a la Iglesia y al Papa” y que no se siente un ladrón.
Según el portavoz del Vaticano, es verosímil que Benedicto XVI le conceda la gracia, por lo que no tendría que ir a la cárcel ni pagar el proceso.
P. FEDERICO LOMBARDI:
Portavoz del Vaticano
“El Papa está estudiando el caso y decidirá cómo proceder. Es verosímil que decida concederle la gracia. Lo puedo decir sin miedo a ser desmentido”.
Con la sentencia, el Vaticano comienza a pasar página del proceso Vatileaks. Un proceso que ha afectado físicamente mucho a Benedicto XVI, un hombre de 85 años que se ha visto traicionado en su propia casa.
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