
29 de septiembre, 2012. (Romereports.com) En esta sala de audiencias del Vaticano el ex mayordomo del Papa conocerá pronto su destino. Vestido con un traje gris, Paolo Gabriele, se sentó en el banquillo de los acusados muy cerca de los tres jueces. Se enfrenta a los cargos de “robo con agravantes”.
ANDREA BACHSTEIN
Periodista
“Estaba algo nervioso, se notaba en sus gestos, en su forma de moverse, eran los de una persona que se encuentra sometido a cierta tensión".
Durante la vista no quedó definida la inocencia o culpabilidad de Gabriele. De hecho, la abogada del mayordomo, Cristina Arru, presentó alegaciones en las que ponía en duda la competencia del tribunal y los métodos empleados para recopilar información y pruebas. Entre esas alegaciones pidió que se rechacen como pruebas las grabaciones de una cámara situada frente al edificio del Vaticano en el que vive Gabriele.
ANDREA BACHSTEIN
Periodista
“En realidad no son cámaras en su residencia, en el interior de su casa, su hogar, sino en el edificio en el que está viviendo, en la escalera del edificio".
Se espera que el juicio sea corto. Está previsto celebrar 4 nuevas sesiones entre el 2 y el 6 de octubre, de forma que no se solape con el Sínodo de Obispos sobre la Nueva Evangelización, que comienza el 7 de octubre. El 2 de octubre será la segunda sesión y todas las miradas estarán puestas en Paolo Gabriele.
FEDERICO LOMBARDI
Portavoz del Vaticano
“Se espera que en primer lugar se produzca el testimonio y el interrogatorio a Paolo Gabriele, el acusado será el primero en hablar. Después, otros testigos serán llamados en el juicio”.
El caso Vatileaks está siendo novedoso desde muchos puntos de vista en el Vaticano, especialmente para su sistema judicial, que hasta ahora sólo se había enfrentado a casos de robos menores a peregrinos y turistas.
FEDERICO LOMBARDI
Portavoz del Vaticano
“De alguna forma todo esto es un test significativo que demuestra la competencia de un tribunal laico dentro de la Ciudad del Vaticano y su capacidad de desarrollar el proceso legal”.
El presunto cómplice del mayordomo, Claudio Sciarpelletti, empleado como informático en la Secretaría de Estado del Vaticano, acusado por “favorecimiento” en la publicación de documentos confidenciales, será juzgado por separado porque el tribunal atendió la petición de su abogado.
Si es hallado culpable, el mayordomo del Papa podría ser condenado a un máximo de cuatro años de prisión.
KLH/RCG
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