
6 de noviembre, 2010. El Papa concluyó su visita a Santiago de Compostela con un fuerte apelo a Europa. Fue durante la Misa en la plaza de la catedral, un lugar muy simbólico para este discurso porque a lo largo de los siglos, el intercambio de ideas entre pererginos del Camino de Santiago fue decisivo en la formación de la actual cultura occidental.
Benedicto XVI
“¿Cuál es la aportación específica y fundamental de la Iglesia a esa Europa, que ha recorrido en el último medio siglo un camino hacia nuevas configuraciones y proyectos? Su aportación se centra en una realidad tan sencilla y decisiva como ésta: que Dios existe y que es Él quien nos ha dado la vida”.
El Papa lamentó que a lo largo del siglo XIX se difundiese la idea de que Dios es enemigo del hombre y de su libertad. Explicó que sólo cuando se reconoce al hombre como hijo de Dios, se respeta su libertad.
Benedicto XVI
“Dios es el origen de nuestro ser y cimiento y cúspide de nuestra libertad; no su oponente. (FLASH) ¿Cómo es posible que se haya hecho silencio público sobre la realidad primera y esencial de la vida humana?”
Por eso, el Papa pide explícitamente a Europa, y con ella a todo Occidente, que para construir un mundo plenamente humano tenga en cuenta la dimensión trascendente del hombre.
Además, avisa de que las sociedades que no consideran a los demás hombres hijos de Dios, amenazan la dignidad de la persona y marginan e incluso asesinan a los más débiles y pobres.
Benedicto XVI
“Dejadme que proclame desde aquí la gloria del hombre, que advierta de las amenazas a su dignidad por el expolio de sus valores y riquezas originarios, por la marginación o la muerte infligidas a los más débiles y pobres. No se sirve al hombre sin preguntarse por quién es su Padre y responderle a la pregunta por él. La Europa de la ciencia y de las tecnologías, la Europa de la civilización y de la cultura, tiene que ser a la vez la Europa abierta a la trascendencia”.
Con esta Misa concluyó la breve visita de Benedicto XVI a Santiago de Compostela: duró sólo 9 horas. Poco tiempo, pero suficiente para desencadenar una acogida entusiasmada.
Este era el ambiente que se respiraba poco antes de su Misa: cientos de miles de personas salieron a las calles para recibirle, a pesar del mal tiempo y a pesar de que dentro de pocos meses el Papa volverá a España para la Jornada Mundial de la Juventud Madrid 2011.
JMB
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