
En Wadowice, Polonia, el 18 de mayo de hace 86 años nació el tercer hijo de la familia Wojtyla. Fue el niño que todo el mundo conocería muchos años después como Juan Pablo II.
El pequeño Karol no tuvo una infancia feliz. A los 8 años perdió a su madre, y a los 12, a su hermano mayor.
La adolescencia la vivió con su padre, el teniente Wojtyla. Pero a pesar de las tragedias era un excelente alumno, sensible, y gran portero del equipo de fútbol, como lo recuerda uno de sus amigos de infancia.
Jerzy Kluger
Amigo de Juan Pablo II
Era valiente porque para ser portero hace falta coraje.
Cuando tenía 18 años perdió a su padre y Polonia fue ocupada por los alemanes. El joven Wojtyla debió trabajar como obrero para huir de la deportación.
Contra viento y marea se hizo sacerdote, obispo y cardenal hasta dirigir la Iglesia durante 26 años.
Joaquín Navarro Valls
Portavoz del Papa
Cuando me preguntan si echo de menos a Juan Pablo II yo respondo sinceramente que primero hablaba con él una vez al día, y ahora hablo con él todos los días.
El día de su aniversario, cuando habría cumplido 86 años, muchas flores en su tumba recuerdan que Juan Pablo II el Grande sigue vivo en la memoria de muchos.