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Rome Reports

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Papa a Academia para la Vida: La Iglesia debe participar en la actual revolución cultural

Así recibieron al Papa los participantes en el encuentro organizado por la Pontificia Academia para la Vida, sobre los desafíos de la tecnología a los humanos más delicados: los embriones y los ancianos.

El Papa dijo que estamos viviendo una revolución cultural y que todos están llamados a intervenir en ella. 

FRANCISCO
“Es una verdadera revolución cultural la que se ve en el horizonte histórico actual. Y la Iglesia es la primera que tiene que hacer su parte. En esa perspectiva, lo primero es reconocer honestamente los retrasos y los errores. Las formas de subordinación que han tristemente marcado la historia de las mujeres se deben abandonar definitivamente. Se tiene que escribir un nuevo inicio en el modo de ser de los pueblos, y esto puede hacerlo una renovada cultura de la identidad y de la diferencia”.

Durante el encuentro, el Papa abordó muchas cuestiones éticas de actualidad, como la identidad de género.

FRANCISCO
“La comprensión del hombre y la mujer no es correcta. En lugar de contrastar interpretaciones negativas de la diferencia sexual que dañan su irreductible valor para la dignidad humana, se pretende borrar de hecho esta diferencia proponiendo técnicas y prácticas que la hacen irrelevante para el desarrollo humano y las relaciones humanas”.

El congreso está abordando la cuestión de la dignidad humana en cada etapa de la vida. Y mientras hablaba de esto, el más pequeño de los participantes levantó la voz. 

FRANCISCO
“Casi sin darnos cuenta, construimos ciudades cada vez más hostiles a los niños y comunidades cada vez más desapacibles para los ancianos, con muros sin puertas ni ventanas: deberían proteger, pero de hecho, sofocan”.

Durante los dos días de debates, los participantes están abordando el impacto de la tecnología en la vida humana, los aspectos antropológicos de la paternidad, los problemas de la civilización de la eficiencia y la relación entre tecnología, justicia y riqueza económica.