Uruguay, el país donde no se habla de religión en público y la Navidad tiene otro nombre
Carolina Bellocq
En un continente predominantemente católico, Uruguay es una excepción. Aunque el 70% de la población dice creer en Dios, apenas el 9% es católica practicante. Este es el primer país que visitará León XIV en su viaje a América latina. Un país marcado por la laicidad.
MONS. MILTON TROCCOLI; Presidente, Conferencia Episcopal de Uruguay
La evangelización llegó tarde y la secularización llegó temprano. La primera diócesis en Uruguay es de 1870. Y bueno, ya en 1860 había empezado un proceso de secularización y luego con la separación de Iglesia-Estado en 1917 se acentuó esto y sobre todo a través de la educación, la religión quedó como algo privado.
Incluso antes de 1917 ya se habían secularizado los cementerios y el registro civil, quitado los crucifijos de los hospitales y eliminado la enseñanza religiosa de la educación pública. En 1919 se cambiaron los días festivos.
MONS. MILTON TROCCOLI; Presidente, Conferencia Episcopal de Uruguay
Todas las fiestas religiosas tienen otro nombre en Uruguay. La Semana Santa, Semana de Turismo. La Navidad, Día de la Familia, el 6 de enero (la Epifanía) Día de los Niños. Entonces, todo eso va marcando una cultura donde, de algún modo, Dios, lo religioso, está un poco ausente, por lo menos de la nomenclatura y del lenguaje corriente.
En 2016 el dilema sobre la laicidad volvió a dominar el país, cuando unos católicos propusieron colocar una estatua de la Virgen en un parque público. Tras meses de debate, el gobierno rechazó el proyecto amparándose en la necesidad de neutralidad y la Virgen no fue colocada.
Pero el país no recibe un papa desde Juan Pablo II en 1988 y eso genera expectativa.
MONS. MILTON TROCCOLI; Presidente, Conferencia Episcopal de Uruguay
Cuando todavía no teníamos definido desde la Santa Sede los lugares precisos, había lugares que ya tenían un ómnibus lleno de gente, un autobús lleno, porque no sabían para dónde todavía, pero ya lo habían alquilado y ya lo tenían reservado. O sea, yo creo que ha generado mucha expectativa también a nivel social, a nivel del gobierno, a ver, de distintas instituciones, y creo que en eso hay una linda expectativa con la visita del Papa León.
Señal de entusiasmo es que las entradas para el acto principal se agotaron en pocas horas, y las iniciativas para recibir al papa se multiplican. Por ejemplo, ya 200 jinetes se inscribieron para recibirlo a caballo, y los panaderos crearon el “pan de León XIV”.
JUAN RAÚL FERREIRA; Embajador de Uruguay ante la Santa Sede
Y vaya si hay testimonios en el interior, en Florida y en Paysandú, los dos lugares del interior que iba a visitar, y en Montevideo, es impresionante.
Toda la gente que me llama de Uruguay me cuenta que hay una efervescencia en la gente en la calle. Es el tema que está plantado en los ómnibus, en el transporte público, en los trabajos, en la fila de espera para pagar una cuenta. En todos lados. Y eso habla mucho del estilo de este Papa.
En este contexto, los católicos uruguayos esperan que la visita de León marque un cambio de época.
MONS. MILTON TROCCOLI; Presidente, Conferencia Episcopal de Uruguay
Para la Iglesia, concretamente, yo creo que va a ser como una primavera, como un resurgir en muchos aspectos. Y creo que su presencia y su mensaje, que siempre ha sido un mensaje de paz, de reconciliación, nos viene muy bien también como país, frente a tantas situaciones a veces de tensión, de violencia, sobre todo a veces por fruto de las adicciones.
Todo comenzará el virnes 6 de noviembre, cuando León XIV llegue a Uruguay y dé inicio a su viaje apostólico por América del Sur.