«No están solos. Dios está a su lado»: testimonio del párroco tras la colisión de trenes en España
A las 8:53 de la mañana del 28 de octubre, dos trenes colisionaban cerca de Urda, un pueblo de España, en la provincia de Toledo, a unos 150 km de Madrid.
Tan solo el balance de las primeras horas dejó más de 60 fallecidos y múltiples heridos, muchos de ellos graves, que se comenzaron a trasladar a los hospitales cercanos.
El que no tardó en acercarse a la zona cero de la tragedia fue el párroco de la localidad. El P. José Miguel estuvo desde el minuto uno cerca de los afectados. Su misión: hacer que Dios se sintiera presente en mitad de la adversidad.
P. JOSÉ MIGUEL FERNÁNDEZ
Párroco de Urda (Toledo, España)
Estoy en un sitio, en otro, intentando consolar pues consolar, cogerles de la mano. He estado en el mismo centro del accidente y alguno de los que salía por sus propios pies, pues algunos te requerían un abrazo. Y, bueno, pues ese momento, es ese abrazo de amor de Dios”.
El que tampoco tardó en trasladarse al origen de los hechos fue el arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro. De hecho, en el momento en que Rome Reports habló con el párroco, el obispo acababa de llegar al lugar habilitado para atender a los heridos y a sus familiares.
P. JOSÉ MIGUEL FERNÁNDEZ
Párroco de Urda (Toledo, España)
Está aquí en el pabellón con los familiares intentando también consolarlos y hacerles ver que no están solos, que Dios está a su lado y que les ayuda en estos momentos.
La parroquia, además, ha puesto todas sus instalaciones para lo que sea necesario. Y los que estuvieron también desde el inicio ayudando fueron los vecinos de la localidad.
P. JOSÉ MIGUEL FERNÁNDEZ
Párroco de Urda (Toledo, España)
Los heridos menos graves fueron trasladados desde el lugar del accidente en los coches particulares de los vecinos de Urda, que fueron los primeros que se han movilizado, sobre todo, de los guardias forestales y de la gente que estaba trabajando en las fincas adyacentes al lugar.
El ambiente en el pabellón en esas primeras horas era de nerviosismo. Las familias de los viajeros de los trenes se acercaron para localizar a sus seres queridos.
P. JOSÉ MIGUEL FERNÁNDEZ
Párroco de Urda (Toledo, España)
En los pabellones, aquí, ahora mismo, las familias están llegando, muy nerviosos todos porque no localizan a su familiar, no les pueden dar todavía información, porque los heridos que han llegado a Urda, la mayoría de ellos ya se han marchado, porque estaban relativamente bien para poder salir por su propio pie, pero los que están en los hospitales aún no están identificados porque, bueno, al llegar al hospital lo primero ha sido atenderlos. Luego ya después se identifican.
Es el segundo accidente ferroviario con graves consecuencias que se produce en España en lo que va de año. El 18 de enero, hubo 46 muertos en el mismo tramo Madrid-Sevilla, pero a la altura de Adamuz, provincia de Córdoba, tras el descarrilamiento de dos trenes.
León XIV envió en su momento un telegrama extendiendo su pésame a las víctimas y con un mensaje de aliento a los equipos de rescate.