El papa pronunció ante los diplomáticos mundiales un largo discurso político. Trató casi todos los temas, desde la moral, pasando por los conflictos o la persecución religiosa, y la actualidad mundial. Por ejemplo, defendió la libertad de conciencia,
LEÓN XIV
Puede tratarse del rechazo al servicio militar en nombre de la no violencia, o del rechazo por parte de médicos y profesionales de la salud a participar en prácticas como el aborto o la eutanasia. La objeción de conciencia no es rebelión, sino un acto de fidelidad a uno mismo.
Continuando con el aborto, el papa expresó la postura en contra de los proyectos destinados a financiarlo.
LEÓN XIV
La Santa Sede expresa su profunda preocupación por los proyectos destinados a financiar la movilidad transfronteriza con el fin de acceder al llamado “derecho al aborto seguro”. Asimismo, considera deplorable que se asignen recursos públicos para suprimir la vida, en lugar de invertirlos en apoyar a las madres y las familias.
Sobre la situación actual, el papa pidió la renovación del START, que expira en febrero. Es un acuerdo entre Rusia y Estados Unidos para limitar y reducir los arsenales de armas nucleares.
El papa también señaló que el multilateralismo está cada vez más en decadencia y que esto es motivo de preocupación, ya que la diplomacia de la guerra y la fuerza está ganando terreno.
LEÓN XIV
La diplomacia que promueve el diálogo y busca el consenso entre todas las partes está siendo sustituida por una diplomacia basada en la fuerza, ya sea por parte de individuos o de grupos de aliados. La guerra vuelve a estar de moda y se extiende el fervor bélico. El principio establecido tras la Segunda Guerra Mundial, que prohibía a las naciones utilizar la fuerza para violar las fronteras de otras, se ha visto completamente socavado.
León también hizo repaso por los conflictos en curso. Habló de la situación en Palestina, Birmania o Sudán del Sur, sin olvidar lo que está pasando en Venezuela.












