Como cada 11 de enero en recuerdo del bautizo del Señor, el papa León XIV se reúne en la Capilla Sixtina con las familias de los trabajadores del Vaticano para bautizar a los bebés de cada familia.
El papa, se dirigió a todos ellos explicándoles la importancia del momento que estaban a punto de vivir
LEÓN XIV
Los hijos que ahora tienen en brazos son transformados en criaturas nuevas. Así como de ustedes, padres, han recibido la vida, ahora reciben también el sentido para vivirla: la fe
El pontífice les dijo que cuando sabemos que un bien es esencial, enseguida lo buscamos para aquellos que queremos, y lanzó una pregunta a todos los presentes
LEÓN XIV
¿Quién de nosotros, en efecto, dejaría a los recién nacidos sin ropa o sin alimento, esperando que de mayores elijan cómo vestirse y qué comer? Queridos, si el alimento y el vestido son necesarios para vivir, la fe es más que necesaria, porque con Dios la vida encuentra la salvación.
Era la primera vez que el papa celebraba este sacramento. Ante la atenta mirada de los padres, hermanos y padrinos, León XIV bautizó a 20 bebés
Después, revistieron a los niños con una túnica blanca como símbolo de la nueva vida tras el bautismo y se encendieron los cirios pascuales por la vida de fe de cada uno de ellos.
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