¿Se imaginan encontrar una obra de arte desaparecida gracias a la inteligencia artificial?
Es el caso de la tabla 'Procesión del Monte Gargano, de Nicolás Francés. Estaba en una iglesia española y no había noticias de ella desde hace décadas.
Sin embargo, las nuevas tecnologías ayudaron a localizarla... en un museo de Springfield, en Estados Unidos.
La obra formaba parte de una familia de cuatro tablas góticas. Todas habían sido vendidas pero a esta última, se le había perdido el rastro.
JAIME GALLEGO BOYANO
Fundación ZamorArte
Conseguimos una fotografía, un negativo, de 1960, de este José Gudiol Ricard que te comentaba, que tiene las cuatro tablas fotografiadas de San Miguel, y entonces con ese negativo, y una cosa tan sencilla como es Google Lens, que mezcla patrones de inteligencia artificial, pues la metimos a Google Lens la tabla, por así decirlo, la tabla en blanco y negro que teníamos en 1960. Y nos dio dos coincidencias exactas, lo que es Google Lens. Y dos coincidencias porque había gente que había ido al museo de Springfield, en el que está la tabla, había hecho una foto, la había subido a internet.
Según afirma la Fundación ZamorArte, encargada de gestionar y divulgar el patrimonio de la Diócesis de Zamora. La tabla es la primera obra de arte perdida y encontrada gracias a la IA, que ha ayudado a localizar este tesoro después de muchos años.
Como si de la 'Gioconda' se tratase, esta tabla pasó por varias manos, de titularidad privada e incluso museística, por lo que para la Fundación ZamorArte fue toda una odisea encontrarla.
Ahora están en contacto con el museo Michele and Donald D'Amour de Springfield para recibir toda la información posible, además, aseguran que sería ilusión de todos conseguir una exposición temporal en Zamora, tierra de origen de esta obra.
JAIME GALLEGO BOYANO
Fundación ZamorArte
Para mí sería el sueño, pero claro, luego hay que mirar las posibilidades, porque al final, aunque sea reunirlas en una exposición temporal, es una cosa que vale dinero por los seguros, por el transporte, tienen que ir muy cerca. No pueden ir de cualquier manera. Pero claro, a todos nos gustaría que, cuando esté inaugurado ese futuro Museo de San Pedro, estén ahí estas tablas, porque además está teniendo mucha repercusión.
Gestionar el patrimonio de toda una Diócesis no es tarea fácil, mucho menos en las zonas rurales y que, por consecuencia del tiempo y de la despoblación, fueron perdiendo sus iglesias y su vida material.
DCG














