Si hay un nexo diplomático entre Venezuela y la Santa Sede, ese es Parolin. El ahora cardenal fue nuncio en el país más de cuatro años. Llegó en 2009, en plena fase final del chavismo y en el punto álgido de Chávez contra la Iglesia.
Parolin desarrolló una diplomacia de contención, manteniendo un diálogo abierto con el régimen y siendo el puente con la jerarquía católica. Su labor se reconoció en los círculos eclesiales por su capacidad de mantener los canales abiertos.
Una semana antes de la elección de Francisco, murió Hugo Chávez, aunque sus ideas siguieron, esta vez, de la mano de su designado, Nicolás Maduro.
PIETRO PAROLIN
Nuncio en Venezuela (2009-2013)
Con el señor presidente, en este clima de apertura y cordialidad, podemos tocar también el tema de la próxima visita y de la audiencia con el santo padre.
Un encuentro que, por supuesto, se produjo. Maduro llegó al Vaticano el 17 de junio de 2013. Con la Santa Sede, se habló la lucha contra la criminalidad y el narcotráfico, y de la necesidad de un diálogo constante entre el Estado y la conferencia episcopal.
El peso que tuvo la experiencia de Parolin en Caracas sirvieron a Francisco para depositar su confianza en él. Lo llamó a Roma ese mismo agosto, es ta vez, como su secretario de Estado. Con él como número 2, ahora Venezuela estaría más que nunca sobre la mesa.
En 2014, ya con Parolin en el Vaticano, fue cuando se alcanzó el punto de inflexión: una ola masiva de protestas, miles de detenidos y la implicación directa de la Santa Sede en la crisis venezolana, aunque no como mediador formal.
FRANCISCO
Espero sinceramente que cesen cuanto antes la violencia y las hostilidades y que todos los responsables políticos e institucionales venezolanos se esfuercen por favorecer la reconciliación.
El 2016 fue un año clave. Por un lado, de gestos. El papa saludó durante una audiencia a familiares de los presos políticos, entre ellos, al padre de Leopoldo López, quien había sido detenido en 2014.
Su mujer ese año se encadenó en el Vaticano pidiendo su liberación.
LILIAN TINTORI
Esposa de Leopoldo López
Nos han quitado tanto que nos han quitado el miedo. El día que se llevaron a Leopoldo preso, que lo separaron de mis hijos, ese día me di cuenta de lo grave, de lo mal que estamos en Venezuela. Fue hace dos años y nueve meses y Leopoldo mi esposo me lo decía: 'vamos a caer en una crisis, no va a haber comida, no va a haber medicinas' y eso está pasando.
Por otro lado, las acciones. La oposición pidió la intervención del Vaticano como mediador. Poco después, en octubre, Maduro apareció por sorpresa en Roma y se vio con el papa Francisco.
Pasaron justo dos meses cuando Parolin envió una carta a Maduro con sus incumplimientos: los acuerdos, la libertad de los presos o el bloqueo al canal humanitario. Un 2016 simbólico ya que, a pesar de los esfuerzos, no se frenó la crisis.
En 2019, hubo intercambio de mensajes privados entre Maduro y Francisco. Maduro le escribió al papa para pedirle que mediase en su país tras la crisis con Juan Guaidó.
FRANCISCO
Antes del viaje, sabía que iba a llegar una carta de Maduro por vía diplomática, pero aún no la he leído, la que va a llegar. Veremos qué se puede hacer, pero para que haya mediación se necesita la voluntad de ambas partes. Serán ambas partes las que la soliciten.
El pontífice le respondió. Le recordó todo lo que había incumplido y, ojo al detalle diplomático. En ningún momento usó el lenguaje protocolario de “presidente”. Se limitó a llamarlo “señor”.
Y de ahí a las elecciones del 2024. Los obipos venezolanos pidieron la verificación de las actas electorales, que distaban muchos de los resultados oficiales que dio el régimen, quien apartó a Maria Corina Machado para que no pudiese ser candidata.
A la líder venezolana, a finales de 2025, le otorgaron el Premio Nobel de la Paz. Y decidió que su primera aparición fuese este tras recibir el galardón... Esto fue después de la operación militar de Estados Unidos que capturó a Maduro. De Pío IX a León XIV, pasando por Francisco, el Vaticano nunca ha perdido de vista a Venezuela. Más de 150 años de historia muestran que Roma puede seguir influyendo, incluso en sus peores crisis.
CA















