Esta imagen dio la vuelta al mundo: el 13 de mayo de 1981, el papa Juan Pablo II casi pierde la vida en la plaza de San Pedro tras recibir los disparos del terrorista Ali Agca.
De ese día, pocos se acordarán del rostro de Angelo Gugel, una de las personas más allegadas al pontífice y quien, como pueden ver, lo sostuvo para que no cayera cuando recibió el impacto de las balas.
Se trata de su mayordomo, quien ha fallecido a los 90 años. De todo el tiempo que pasaron juntos, el largo viaje hasta el hospital Gemelli fueron los más impactantes.
Ingresó con 19 años para trabajar como personal del Vaticano y tras el fallecimiento de Juan Pablo I, se convirtió en una de las personas de confianza de Juan Pablo II.
La relación entre ambos era tan cercana que incluso Wojtyla le pidió que le corrigiera siempre que se equivocase hablando en italiano y para ello le leía cada uno de sus discursos antes de pronunciarlos en público.
Además, también sirvió como ayuda de cámara durante el comienzo del pontificado de Benedicto XVI.
Más de 50 años dedicados al servicio en la Santa Sede, que el cardenal Parolin recordó en su misa funeral. Por eso, no es extraño pensar que tal vez fue el mismo San Juan Pablo II quien lo ha recibido en el cielo.
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