Durante su último rezo dominical del Ángelus, el 18 de enero, el papa León expresó su preocupación por los refugiados que huyen de la República Democrática del Congo a medida que aumenta el conflicto interno en el país.
PAPA LEÓN XIV
Hoy deseo recordar en particular las grandes dificultades que sufre la población del este de la República Democrática del Congo, obligada a huir de su país, especialmente hacia Burundi, a causa de la violencia y a enfrentarse a una grave crisis humanitaria. Oremos para que el diálogo en favor de la reconciliación y la paz prevalezca siempre entre las partes en conflicto.
Las cifras son contundentes: en menos de dos meses, casi 100.000 refugiados congoleños han huido hacia el este, solo al país vecino de Burundi.
La afluencia masiva de solicitantes de asilo fue provocada por la creciente intensidad del conflicto en el este de la República Democrática del Congo, donde las fuerzas gubernamentales continúan enfrentándose al M23, un grupo insurgente militar activo en esa misma región del país. Muchos han condenado a este grupo por violaciones de los derechos humanos y actividades terroristas.
A pesar del reciente acuerdo de paz mediado por el gobierno de Estados Unidos el pasado junio entre la República Democrática del Congo y Ruanda, existen sólidas pruebas de que este último sigue respaldando al M23 incluso después de haber firmado el acuerdo.
Ruanda, por su parte, ha acusado a las autoridades congoleñas de colaborar con las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR), que tienen vínculos con los responsables del genocidio ruandés de 1994.
Con diversas partes implicadas en un juego de humo y sombras, queda por ver cómo todas ellas atenderán los llamados del papa León a la reconciliación.
El papa Francisco visitó la República Democrática del Congo en enero de 2023, donde también abogó por la paz y la reconciliación, un llamado que, hasta ahora, ha caído en oídos sordos.


















