Es una imagen que llama la atención: la gruta de Massabielle, donde se apareció la Virgen de Lourdes. Aunque la original se encuentra en Francia, existe una réplica exacta en los jardines Vaticanos, que reproduce fielmente cada detalle del lugar de las apariciones.
El motivo de su presencia en el Vaticano fue una donación por parte del obispo de Tarbes, Mons Francesco Saverio, al papa León XIII en el año 1902 como símbolo de devoción.
Y hasta la misma ha acudido el papa León XIV
arrivo
Un momento entrañable ya que allí estaban esperándole un grupo de enfermos a los que el pontífice fue saludando uno a uno. A todos ellos les dirigió estas palabras
LEÓN XIV
Rezamos por ustedes. Les agradezco sinceramente por haber hecho este esfuerzo de venir y acompañarnos en este momento de oración, aquí ante nuestra madre, María, en su memoria litúrgica, Nuestra Señora de Lourdes.
Es un día muy hermoso que nos hace recordar la cercanía de María, nuestra madre, que siempre nos acompaña y nos enseña mucho: lo que significa el sufrimiento, el amor, el entregar la vida en las manos del Señor.
Además, durante esta Jornada de los Enfermos, el papa también se acordó de todos aquellos que contribuyen a cuidar a los pacientes
LEÓN XIV
Entonces, pidamos también la bendición del Señor para ustedes, para todos los enfermos en este día y siempre, y para todos los que los acompañan: las ciencias médicas, los médicos, las enfermeras, las muchas personas que nos rodean, especialmente en los momentos más difíciles.
El papa encendió una vela a los pies de la virgen y se arrodilló a rezar mientras que las familias entonaban el Ave María. Una jornada especial donde la fe y la oración hicieron una pausa entre la enfermedad.
BAM

















