El papa León XIV ha participado por primera vez la procesión que se lleva a cabo desde la basílica de San Anselmo hasta la de Santa Sabina, en el monte Aventino, una de las siete colinas de Roma.
Esta procesión tiene lugar el Miércoles de Ceniza, el día en el que da comienzo la Cuaresma, los cuarenta días de preparación para revivir la pasión de Jesucristo durante la semana santa.
Esta tradición se consolidó especialmente bajo el pontificado de Gregorio Magno, quien organizó y estructuró las llamadas como 'estaciones cuaresmales' en distintas iglesias de la ciudad eterna.
La basílica de San Anselmo es la sede de la Confederación Benedictina, y es por ello que podemos observar que los monjes del Pontificio Ateneo San Anselmo y los que forman parte del monasterio, participan en la procesión de forma destacada junto al pontífice y a los cardenales y miembros de la Curia Romana.

















