El Vaticano se desmarca de Estados Unidos y no participará en la Junta de Paz de Trump; una iniciativa del presidente americano que tenía como prioridad la reconstrucción de Gaza en la etapa post-guerra.
Fue el máximo diplomático de la Santa Sede, el cardenal Parolin, el que anunció en enero que el papa había recibido la invitación y que pensarían qué hacer.
Casi un mes después, el Vaticano ya ha tomado una decisión; no se unirán a esta organización por dos motivos: primero, su naturaleza particular: la Santa Sede es un estado soberano, pero con matices.
Por ejemplo, a nivel económico. Parolin ya dijo que no estaban en condiciones de hacer la aportación que se pedía: 1.000 millones de euros para asegurarse una silla en el consejo permanente. Y, según Trump, los países están dando mucho dinero.
DONALD TRUMP
Presidente de Estados Unidos
Vamos a contar con todos los líderes mundiales. Están aportando enormes cantidades de dinero y creo que esto va a ir mucho más allá de Gaza y que habrá paz en todo el mundo.
Y aquí está el segundo punto que no le cuadra al Vaticano. Al principio, esta Junta de Paz estaba diseñada solo para mirar a Gaza. Pero parece que Trump estaría intentando hacer la competencia a la ONU, una especie de organismo alternativo.
Evidentemente, hay algunos puntos que nos dejan un poco perplejos. Hay algunos puntos críticos que necesitarían una explicación […]. Una preocupación es que, a nivel internacional, sea sobre todo la ONU la que gestione estas situaciones de crisis. Este es uno de los puntos en los que hemos insistido.
Poco después de la declaración de Parolin, Trump dio una rueda de prensa en el avión presidencial. Le preguntaron sobre la ONU. El presidente estadounidense sigue pensando que este organismo no ha hecho lo suficiente.
DONALD TRUMP
Presidente de Estados Unidos
Estamos trabajando en colaboración con las Naciones Unidas. Si la ONU está ahí, es porque no ha estado a la altura de su potencial. Las Naciones Unidas tienen un gran potencial, pero creo que quizá nos odien un poco, aunque contamos con los mejores líderes del mundo en la Junta de Paz y lo haremos en colaboración con la ONU en algunos casos, a ver si conseguimos que la ONU se ponga las pilas.
Sobre la Junta de Paz, presidida por Trump, siguen las dudas sobre cómo será el modelo. Se invitaron a más de 60 países. Al menos, 35 han aceptado: Argentina, Israel, Arabia Saudí o Egipto.
Además del Vaticano, tampoco acudirán Francia o España. Italia, por ejemplo, irá como estado observador. El gobierno de Meloni quería participar, pero su constitución no se lo permite.
El artículo 11 dice que no pueden ceder soberanía, es decir, tendría que compartir igualdad de poder con otros países y, claramente, en este caso la autoridad de la junta recae sobre Estados Unidos.















