Mónaco será el segundo destino internacional de León XIV después de su primer viaje a Turquía y Líbano. También será la primera vez que un pontífice visite este principado. Es el segundo país más pequeño del mundo, porque el podio se lo lleva el Vaticano, pero ¿qué tiene este micro-estado para que al papa le haya llamado la atención?
Primero, la religión. Es el único país europeo, junto con Malta, que tiene el catolicismo oficializado en su Constitución. Más de un 90% profesa este credo, incluidos los príncipes.
De hecho, las mujeres de esta casa real pueden vestir de blanco ante el papa. Es un privilegio que les otorga la Santa Sede y que la actual princesa ha usado cuando ha visitado el Vaticano.
Y aquí entra la relación de los pontífices con este Principado. Históricamente, este país buscó la protección del papado. De hecho, comparten ideas con la Iglesia, como ha señalado la Archidiócesis de Mónaco:
El Santo Padre y el Príncipe Alberto II comparten numerosos compromisos: una atención especial al respeto de la vida humana desde sus inicios hasta su fin; el cuidado de una ecología integral y la preservación de la “casa común”; así como una pasión compartida por el deporte y lo que este representa para la humanidad.
Sobre el aborto, por ejemplo, en Mónaco se iba a aprobar una ley para legalizar el aborto. Pero en noviembre, el príncipe Alberto, ejerciendo su poder como soberano, se negó a firmarla alegando que el país es católico.
De hecho, Alberto y León tuvieron su segundo cara a cara hace muy poco. El 17 de enero, el príncipe viajó solo al Vaticano, donde invitó formalmente al papa a visitar su país. Ambos estados mantienen relaciones diplomáticas desde 1981, por lo que el viaje coincide cuando cumplen 45 años de lazos.
Pero si por algo se conoce a Mónaco, es por sus hoteles de lujo y coches de alta gama, consolidándose como el país más rico del mundo en términos de PIB per cápita. Según datos oficiales, esto significa que cada habitante generó casi 100.000 euros de riqueza durante un año.
Y ya como curiosidad, a ambos estados les unen dos pequeños detalles: el primero es que León XIII fue quién creó en el 1887 la Diócesis de Mónaco, y, el segundo, que ahora será el el papa León XIV quien se convierta en el primer huésped papal de los dos micro-estados más famosos del planeta, el Vaticano y Mónaco.













