Seguro que ya han podido ver este gran mosaico que retrata al papa León XIV.
PAOLO DI BUONO
Responsable del Estudio del Mosaico Vatica
noSe trata de un mosaico que contiene entre 15.000 y 16.000 teselas. Las teselas están hechas de material vítreo, es decir, el llamado esmalte. El esmalte es básicamente un material de vidrio al que se le añaden colorantes durante la fusión, de modo que el color queda sellado dentro del vidrio. Con estos materiales se realizaron el mosaico, el paño y el rostro del Pontífice.
Y es que la realización de este mosaico no es otra que continuar con esta tradición:Si entran en la Basílica de San Pablo Extramuros, podrán ver alrededor de toda ella mosaicos de todos los pontífices. Al principio eran retratos:
PAOLO DI BUONOResponsable del Estudio del Mosaico Vaticano
Esto fue así hasta el incendio que destruyó casi por completo la Basílica de San Pablo en 1823.
En esa ocasión se decidió restaurar, o más bien reconstruir, gran parte de la basílica. En 1847, el papa Pío IX decidió que esta serie de retratos de los pontífices se realizaría en mosaico. Ese mismo año, el Estudio del Mosaico Vaticano fue encargado de comenzar a realizar todos los retratos de los pontífices en mosaico.
Nos adentramos entonces en el Estudio del Mosaico Vaticano, lugar en el que se han realizado todos estos mosaicos y muchas otras tantas obras de arte. Un lugar que no muchos conocen. Pasa desapercibido pero tiene una labor fundamental.
Se dedican a una tradición centenaria, aquí los artesanos hacen magia con las distintas técnicas que hay para tratar el vidrio fundido.
PAOLO DI BUONO
Responsable del Estudio del Mosaico Vaticano
Una es la técnica que nosotros llamamos del mosaico cortado, que es la técnica tradicional, podríamos decir romana, con la cual las teselas se hacen cortando el material con un martillo especial
La segunda técnica, en cambio, que utilizamos para realizar las teselas es la llamada técnica del mosaico hilado. ¿Por qué “hilado”? Porque en realidad obtenemos las teselas a partir de varillas producidas al fundir los esmaltes vítreos.
El proceso comienza fundiendo el vidrio, y todo sale de este pequeño horno que ven. Aquí, el material se calienta sobre esta superficie hasta alcanzar temperaturas extremas.
Una vez que las pequeñas piezas cambian a estado líquido, se moldean y en frían lentamente, se estira sobre una mesa y procede a cortarse de una manera que es más sencilla de lo que piensan.
Con esta pequeña lima se marca el trozo y se corta con las manos. Así, de esta manera, se forman las piezas que más tarde se encajarán en la obra final.
Pero el trabajo no termina aquí. Para fijar las teselas, el estudio utiliza una masa especial, con una receta secreta que se remonta probablemente al siglo XVI.
PAOLO DI BUONO
Responsable del Estudio del Mosaico VaticanoEntonces, este es el estuco especial que utiliza el Estudio del Mosaico Vaticano para fijar las teselas. Es un estuco con una receta muy antigua, probablemente del siglo XVI, y está compuesto de polvo de mármol y aceite de lino. En realidad, es una receta que todavía utilizamos hoy para producir esta masa.
Cada tesela es colocada formando patrones que combinan colores, luz y proporción. Las de oro, por ejemplo, se hacen con tres capas: una base de vidrio, una lámina de oro real y otra capa fina de vidrio encima.
PAOLO DI BUONO
Responsable del Estudio del Mosaico Vaticanopor lo que podríamos decir que es una especie de estructura tipo sándwich. El oro, la lámina de oro que está comprendida entre las dos capas de vidrio y oro verdadero, hace que, precisamente, las teselas de oro sean muy luminosas.
Un pequeño taller que recoge historia y tradición y que se deja ver en rincones del Vaticano.
BAM











