Fue uno de los episodios más duros que hubo en Vaticano en las últimas décadas.
La Corte declara al imputado Paolo Gabriele culpable.
Un escándalo que sacudió las entrañas del papa de entonces; Benedicto XVI: su asistente personal, Paolo Gabriele le había robado documentos reservados y los había filtrado a la prensa. Fue el conocido caso Vatileaks.
Quien debía distinguirse por su discreción y fidelidad, porque ve y oye lo que un papa dice en privado, traicionó su confianza.
Por eso el nombramiento de un asistente personal papal es tan delicado. Y el papa León se ha decidido por un perfil muy particular.
Es Anton Kappler, un teniente de la Guardia Suiza desde febrero de 2001. Dejó su cargo a finales del mes de enero, según ha confirmado a Rome Reports la propia Guardia Suiza. Y fíjense en estas imágenes porque ya se le ha empezado a ver en diferentes momentos ejerciendo su nueva labor. Fidelidad, discreción y seguridad.
¿Y cuál es exactamente la labor que tiene un ayudante de cámara? Es una figura discreta pero central en la vida del papa. Es el guardián de su vida privada y quién le acompaña en los momentos más cotidianos de su día a día. Sin duda, un papel delicado.
Es su persona de confianza y, también, uno de los pocos testigos silenciosos de momentos que no alcanzan a ser conocidos por nadie más que por él y por el mismo papa.
Llama la atención que León XIV haya decidido elegir a dedo a un ex guardia suizo, aunque es cierto que siempre ha hablado bien de la labor de este pequeño ejercito.
Así se refirió a ellos durante la presentación de un documental sobre la guardia suiza presentado por Rome Reports, apenas 6 meses antes de su elección como pontífice:
La presencia de la Guardia Suiza, con jóvenes que dan, con gran sacrificio, años de sus vidas para servir, tiene un gran valor en el Vaticano y para la Iglesia. Tengo una gran apreciación por su respeto, por la formación que han recibido. Por lo que representa su presencia, especialmente como guardia del Santo Padre, que ofrece una gran, por así decirlo, seguridad en muchos niveles.
Y no es la primera vez que ha mostrado su afecto a todos ellos. Tras 57 años sin la presencia de un papa, León XIV volvió a retomar la tradición de asistir a su juramento.
Y es que la guardia suiza cuenta con una amplia formación. En su nombramiento juran sobre todo fidelidad: “Servir de forma fiel, leal y honrada al pontífice reinante”.
BAM

















