La situación en Oriente Medio es cada vez más preocupante. La escalada del conflicto sigue en aumento y son cada vez más los países involucrados en él: Baréin, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Irak o El Líbano.
Hemos escuchado hablar de éste último en repetidas ocasiones no solamente por los continuos bombardeos que se han producido allí si no también por del P. Pierre El Raii, el párroco maronita cuya muerte ha conmocionado a toda la comunidad cristiana del país y del mundo entero.
El país de los Cedros ha recurrido a la Santa Sede para pedir ayuda y protección de los cristianos que se encuentran al sur, en la frontera con Israel.
De esta forma, el ministro de Asuntos Exteriores, Youssef Raggi, ha expuesto así en su cuenta de X (Twitter), que ha mantenido una conversación telefónica con el arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario para las relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales
"Pedí a la Santa Sede que intervenga y medie para ayudar a preservar la presencia cristiana en esos pueblos, cuyos habitantes siempre han apoyado al Estado libanés y a sus instituciones militares oficiales, y nunca se han apartado de este compromiso."
Este objetivo de mantener la presencia de los cristianos en el Líbano fue algo en lo que ya hizo hincapié el propio papa León XIV durante su primer viaje apostólico
En el Líbano, el 35% de su población es cristiana y ésta comunidad es muy diversa: la mayoría son maronitas, los Ortodoxos griegos representan al 20% y los melquitas al 10% restante.
Sin embargo, la comunidad cristiana se ha caracterizado los últimos años por un éxodo forzado provocado por los conflictos con Hezbolá y la persecución que sufren. Y esto no es algo que ocurre solamente en el Líbano
MONS. JACQUES MOURAD
Arzobispo de Homs (Siria)
Si algún día no hay cristianos en Siria o en cualquier otro lugar, será un infierno. Porque el islam, los musulmanes, no son uno. Están muy divididos. Así que, enseguida, habrá una batalla sangrienta que no cesará.
Según apunta la coordinadora de proyectos y representante para el Líbano, Siria y Egipto de Ayuda a la Iglesia Necesitada, Marielle Boutros, los nuevos bombardeos, entre los que falleció el párroco de Qlayaa, ya ha dejado más de 400 ellos y 1.200 heridos, datos que también aporta el Ministerio de Salud Pública del país.
Una nueva crisis que aumenta con la escalada y que parece aún más intensa que la guerra precedente en 2024.
AT






















