Cada viernes, durante la Cuaresma, será habitual ver al papa y a los responsables de la curia oir meditaciones como esta.
ORIG. ITALIANO
Hoy vivimos en un tiempo en el que la palabra pecado parece casi desaparecida un poco de nuestra forma de pensar. Y también de hablar. En la conciencia común y a veces en la vida de la Iglesia se habla siempre de fragilidad, herida, límite, condicionado. Y cuando se habla de pecado se reduce quizás a un error, a una debilidad.
El encargado de predicarlas es el padre Roberto Pasolini, que en una de ellas reflexionó sobre la naturaleza del pecado como algo que separa al hombre de sí mismo y le impide llegar a Dios.
En otra habló de la paradoja de la fraternidad como lugar donde, curiosamente, a veces, es el lugar donde no hay refugio ni paz. Pero al mismo tiempo se convierte en un espacio que ayuda a ir a las profundidades del corazón.
Esta es una de las prácticas habituales que se realizan en el Vaticano para preparar la Semana Santa. Otra son los ejercicios espirituales. La curia y el papa los suelen hacer al comenzar la Cuaresma. Este año tuvieron lugar en la Capilla Paolina
LEÓN XIV
ORIG. ITALIANO
Antes de concluir esta semana de ejercicios espirituales y de retiro, tengo el placer – un momento de bendición – de poder decir gracias, sobre todo a nuestro predicador que nos ha acompañado, ayudado.
Y normalmente también se suele apoyar la iniciativa dedicada a la penitencia que tiene lugar antes del cuarto domingo de Cuaresma. El papa Francisco acostumbró .
JRB


















