Trece años después... Las luces del apartamento papal se vuelven a encender...
Y esto no podía significar otra cosa que el fin de una mudanza. León XIV lleva desde el 14 de marzo ya instalado en su nueva casa, en la tercera planta del Palacio Apostólico. Así lo anunció el Vaticano:
El papa León XIV tomará posesión del apartamento en el Palacio Apostólico, instalándose, junto con sus colaboradores más cercanos, en los espacios que anteriormente utilizaban sus predecesores.
Las dos personas con las que convivirá son sus dos secretarios: el peruano Edgar Rimaycuna, su mano derecha y a la que conoce desde su época en Chiclayo, y el italiano Marco Billeri, un sacerdote canonista, al igual que León.
Hasta ahora, el papa ha estado viviendo en su misma residencia de cardenal, en el palacio del Santo Oficio, donde se encuentra el Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
Estaba a muy pocos pasos de la curia agustina, por lo que era muy frecuente que el entonces Prevost acudiese a celebrar misa con su comunidad o a comer con ellos. También, por supuesto, a jugar al tenis.
Que León XIV haya tardado tanto en mudarse tiene un motivo: había que reestructurar el apartamento y acondicionarlo, ya que había estado 13 años sin usarse, desde que Francisco decidió irse a vivir a Casa Santa Marta.
La última reforma se hizo cuando Benedicto XVI se convirtió en papa en 2005. Con León, han sido diez meses de obras, que se han visto incluso desde la plaza de San Pedro, con grandes grúas en la fachada del Palacio Apostólico.
Por el momento, no hay detalles oficiales de cómo León XIV ha ordenado reestructurar su nueva casa, pero, en cualquier caso, se trata de una decisión muy personal, que tiene como fin, ni más ni menos, que facilitar el trabajo diario de un pontífice.
CA














