El papa León XIV centró su catequesis semanal en una idea clave: el Bautismo no es solo un rito de inicio, sino el momento que define la identidad y la misión de cada creyente. Así lo explicó según anteriores palabras del papa Francisco:
LEÓN XIV
El primer Sacramento, el que sella para siempre nuestra identidad y del que deberíamos estar siempre orgullosos, es el Bautismo. A través de él y con la unción del Espíritu Santo, los fieles “son consagrados para formar un templo espiritual y un sacerdocio santo”
El Pontífice retomó el tema del Concilio Vaticano II y, en particular, la constitución Lumen gentium. Un documento donde, entre otras cosas, se pone el acento en la dimensión comunitaria de la Iglesia.
Por este motivo, León XIV subrayó que todos los fieles, y no solo los pertenecientes al clero, deben participar en la vida y misión de la Iglesia.
LEÓN XIV
Por el Bautismo, todos los fieles reciben un sacerdocio común, que se enriquece y fortalece de modo especial con el sacramento de la Confirmación. Esta consagración está en la base de la misión común que une a los ministros ordenados y a los fieles laicos.
En un mensaje final, invitó a redescubrir el valor de pertenecer a la Iglesia, bendijo a los presentes y se cantó el padre nuestro.
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