Ana Torres
Fue la segunda parada en el viaje relámpago de León XIV al Principado de Mónaco: el encuentro con la comunidad católica en la Catedral de la Inmaculada Concepción. Allí, el papa dedicó unas palabras de su homilía a explicar cómo actúa la Iglesia en este microestado independiente
PAPA LEÓN XIV
En este sentido, quisiera decir que la Iglesia, aquí en el Principado de Mónaco, posee una gran riqueza: ser un lugar, una realidad en la que todos encuentran acogida y hospitalidad, en esa mezcla social y cultural que es un rasgo típico de ustedes.
León XIV no ha dudado en calificar a Mónaco como un estado 'cosmopolita', un lugar económicamente muy dinámico pero en el que en su Iglesia, se diluyen todas las divisiones.
Además, frente al individualismo que caracteriza la sociedad actual, León ha recordado que la fe debe estar viva para que pueda dar sus frutos y no reducirse a una mera costumbre:
PAPA LEÓN XIV
Es importante que el anuncio del Evangelio y las formas de la fe, tan arraigadas en la identidad y sociedad de ustedes, se preserven del riesgo de reducirse a costumbre, aunque sea buena. Una fe viva es siempre profética, capaz de suscitar preguntas y ofrecer provocaciones: ¿estamos realmente defendiendo al ser humano? ¿Estamos protegiendo la dignidad de la persona en la protección de la vida en todas sus fases?
Un recordatorio en el que el papa ha usado las palabras de Benedicto XVI en su encíclica 'Caritas in Veritate' para hacer ver que la fe puede transformar la vida de los que la practiquen. La Iglesia de Santa Devota, la patrona del Príncipado será la siguiente parada del pontífice en la que mantendrá uno de los encuentros más especiales: con los más jóvenes.















