Ana Torres
Unas 15.000 personas han recibido entre aplausos y vítores al papa León XIV en el Estadio Louis II, lugar en el que se celebró la misa multitudinaria como colofón final a la primera visita del pontífice al Principado de Mónaco.
El papa, entre otros motivos, ha realizado este viaje también en agradecimiento al Príncipe Alberto II por su reciente rechazo a la propuesta de la ley del aborto, algo sobre lo que hizo hincapié durante la homilía:
PAPA LEÓN XIV
Aún hoy, ¡cuántos cálculos se hacen en el mundo para matar inocentes; cuántas falsas razones se esgrimen para quitarlos del medio! Sin embargo, frente a la persistencia del mal, está la eterna justicia de Dios, que siempre nos rescata de nuestros sepulcros, como hizo con Lázaro, y nos da vida nueva
Además, el papa aprovechó la oportunidad para hacer un llamamiento por la paz, un recordatorio de que la guerra no puede ser una solución a ningún problema, si no la creación de otros nuevos y más graves aún
PAPA LEÓN XIV
Cada vida truncada es una herida al cuerpo de Cristo. ¡No nos acostumbremos al estruendo de las armas ni a las imágenes de guerra! La paz no es un mero equilibrio de fuerzas; es obra de corazones purificados, de quienes ven en el otro a un hermano al que cuidar, no a un enemigo al que abatir.
Un coro de niños monegascos y una orquesta pusieron música, incluidas algunas obras del sacerdote y compositor Marco Frisina, a ésta Eucaristía en la que el papa León XIV animó al segundo país más pequeño del mundo a preparse para el que es el momento y el misterio más grande la fe cristiana: la Pascua de Resurrección
















